¡Dreams Come True! Nuestra historia

Los sueños si se hacen realidad, la historia de AVM narrada por Ana Maria

“Ave Maria no nació como un proyecto empresarial, de hecho, Ave María iba a ser solo un medio provisional de ganar dinero mientras estaba en la universidad… Como cambian las cosas, y sobre todo, ¡Como me cambió la vida!

En el 2010 me encontraba estudiando administración de empresas, mi sueño era ser una gran ejecutiva de alguna empresa importante, de un banco, o de donde fuera, pero ejecutiva e importante jeje.. Deseaba empezar a trabajar para tener mis propios ingresos y ganar experiencia, en ese entonces estaba en 3-4 semestre, no recuerdo muy bien las fechas.

La oficina a finales del 2014

Fue así como conseguí mi primer empleo en un fondo de empleados de una empresa llamada Indisa, me sentía feliz trabajando, ganaba muy bien para ser mi primer empleo, todo iba a las mil maravillas, hasta que un día me dijeron: Ana, no vas más aquí. Mi falta de experiencia me hizo cometer algunos errores, y fue así como no continúe allí (Tiempo después entendí que las cosas pasan por una razón). Ya estaba acostumbrada a ganar dinero, a no depender tanto de mis papás, y como todo aquel que pierde un empleo me pregunté en los días siguientes ¿y ahora qué hago?

Jorge atendiendo clientes en una feria

Fue en ese momento cuando me dije: ¡Haré accesorios para vender!. Son fáciles de hacer, sé hacer (en el colegio aprendí a hacer aretes en la clase de artística) y no necesitaba un gran capital, fue así como mi padre me prestó 30.000 pesos (10 dolares), los cuales pagaría con la liquidación del fondo de empleados, y me fui para el centro de Medellín a comprar los primeros insumos para hacer los productos y venderlos en la Universidad, en ese momento mi novio -Jorge- (que ahora es mi esposo) me acompañó a comprar los primeros insumos, los hacia en mi casa (vivía con mis papas), y en mi habitación.

Graduación Administradora de Empresas en la UdeA

Cuando empecé en la Universidad a vender mis productos me di cuenta que lo mio no eran las ventas, yo era más buena haciendo o “administrando” el negocio, y empecé a crear, sin pensarlo, el que ahora es el modelo de negocio de Ave María, yo hacía y alguien más vendía. Dos amigos de la facultad empezaron a vender, y yo sólo me dedicaba a hacer los productos desde mi casa con la ayuda esporádica de mi novio y mi familia. En la Universidad nos iba bien, el negocio estaba funcionando, fue así como empecé a buscar nuevas maneras de comercializar los productos y apareció el modelo de consignación en la vida de Ave María. Ingresamos a varias tiendas en consignación y también nos iba muy bien. Al cabo de aproximadamente un año y medio ya me estaba yendo mucho mejor, y fue ahí cuando a Jorge lo despidieron de su trabajo producto de un recorte de personal, él para ese momento se ganaba un poco más del salario mínimo en Colombia, así que lo convencí de no buscar más empleos sino de que me ayudara en Ave María, y aquí es donde Ave María empieza a crecer más rápido.

Yo en el pasado había trabajado como vendedora en un centro comercial, cuando se es vendedora de tiempo completo tenemos muy poco tiempo para poder comprar lo que nos gusta, así que recuerdo que a nuestro trabajo iban muchos vendedores y nos ofrecían muchas cosas, entre esas accesorios, ropa, comida, y nosotras le comprábamos a quienes pasaban ofreciéndonos, y eso mismo le propuse a Jorge, ir a vender los accesorios en los centros comerciales, a las vendedoras, y él un poco temeroso aceptó el reto, no era fácil para un hombre ir de tienda en tienda vendiendo productos para mujeres, recuerdo que la primera vez  en menos de 2 horas vendió 60.000 pesos, de los cuales eran 30.000 para él y 30.000 para mí, ese día estaba feliz porque en dos horas se ganó un poco más de lo que se ganaba en un día, Jorge se convirtió en el principal cliente de Ave María, yo hacia los productos con otra niña que me ayudaba y él los vendía en los centros comerciales. Cuando empezó a recorrer todos los centros comerciales de la ciudad le iba súper bien, en un mes malo mínimo se ganaba más del doble de lo que se ganaba en su antiguo trabajo, y en un mes bueno se llegó a ganar hasta 5 veces más de lo que se ganaba anteriormente, por supuesto ambos estábamos felices.

Sueños Machu Pichu – Peru

El crecimiento de Ave María se apalancó principalmente de las ventas de la empresa, que provenían de los negocios en consignación y de las ventas de Jorge en la calle, logramos conseguir también dos créditos con BancaMia, que era el único que nos prestaba en ese entonces, ya que yo no tenía ningún historial crediticio, ambos créditos fueron por 3 millones de pesos, los cuales se invirtieron en insumos.

Después creamos el método de catálogo para que los clientes nos hicieran sus compras mayoristas, e igual que Jorge pudiesen comercializar la marca. Finalmente decidimos dejar a un lado la modalidad de la consignación y dedicarnos a la venta por catálogo, Después Jorge dejo de vender en los centros comerciales puesto que teníamos más clientes por atender en la empresa y su presencia era más importante en Ave María que como vendedor.

De ahí para acá el resto es historia que se compone de trabajo duro, muchísimas trasnochadas y desvelos, asistencias a ferias, consiguiendo clientes, diseñando productos a un buen precio con un alto contenido de diseño, aún nos falta muchísimo por explorar, pero sin duda es mucho lo que hemos avanzado.

Agradezco profundamente a mis papás y mi hermana que en un momento incluso aceptaron mudarse a otra casa para dejar Ave Maria en la sede de Itagui, a mi padre que siempre siempre ha creído en mi (hasta más que yo misma), que se alegra con cada paso que damos, a mi madre que nos ayudó en momentos muy fuertes que vivimos como pareja y fue indispensable en la vida de ambos y en nuestra felicidad, y a la vida porque nos ha dado mucho mas de lo que algún día nos llegamos a imaginar, y no hablo de la parte económica sino de la satisfacción de trabajar día a día en lo que amamos.

Crear empresa en Colombia si es posible si está acompañada de muchísimo orden y disciplina, Ave María es una empresa que actualmente vende nacional e internacionalmente, emplea de manera directa e indirecta a más de 70 personas y  que nació con 30.000 pesos, sin grandes sumas de dinero. Gracias a Ave María monté por primera vez en avión, he conocido otros países y lugares que para mí eran casi imposibles, hice de mis sueños mi vida y mi realidad.

Espero te haya gustado mi historia, que no es más que la historia de Ave María, una historia de emprendimiento, ganas y orden”.